Dormir a pata suelta
No sé si alguna vez os he comentado que tengo una hurona como mascota. Se llama Furia (sí, se llamaba así antes de que la adoptase) y tiene unas formas muy peculiares de dormir.
No sé si alguna vez os he comentado que tengo una hurona como mascota. Se llama Furia (sí, se llamaba así antes de que la adoptase) y tiene unas formas muy peculiares de dormir.